lunes, mayo 14, 2007
Despotismo
Es gravísima la clausura, con argumentos especiosos, de FM News 104.9 de Río Gallegos, una de las pequeñas ondas de Santa Cruz y de las pocas independientes que eluden el oligopolio de la prensa en esa provincia, el cual dirige Rudy Ulloa, ex chofer de Néstor Kirchner. Hasta el obispo Juan Carlos Romanín ha denunciado la censura, agregando que a él mismo le han intervenido el teléfono. Como se sabe, Santa Cruz actualmente es un distrito militarizado por la Gendarmería, que hace poco se quejó porque News le "pisaba" su frecuencia. Velozmente, el Comfer le anuló el permiso de emitir y hasta ha ordenado que le confisquen el equipo, mientras 5.000 personas acampaban frente al local con una batucada de protesta, otra de las tantas que amenizan diariamente a Río Gallegos, donde las clases siguen interrumpidas y los maestros se ven obligados a ir a Buenos Aires a negociar sus nuevos sueldos, sabiendo que luchan contra el Führer residente en la Casa Rosada. No hay tal federalismo en Santa Cruz, una provincia que --con 600 millones de dólares evadidos al extranjero-- mantiene el sueldo básico de los maestros en 161 pesos, inmóvil desde hace 17 años, y sólo ofrece 50 de incremento. La verdad es que allí reina el despotismo, que el presidente intenta extender a todo el territorio del país.
Es gravísima la clausura, con argumentos especiosos, de FM News 104.9 de Río Gallegos, una de las pequeñas ondas de Santa Cruz y de las pocas independientes que eluden el oligopolio de la prensa en esa provincia, el cual dirige Rudy Ulloa, ex chofer de Néstor Kirchner. Hasta el obispo Juan Carlos Romanín ha denunciado la censura, agregando que a él mismo le han intervenido el teléfono. Como se sabe, Santa Cruz actualmente es un distrito militarizado por la Gendarmería, que hace poco se quejó porque News le "pisaba" su frecuencia. Velozmente, el Comfer le anuló el permiso de emitir y hasta ha ordenado que le confisquen el equipo, mientras 5.000 personas acampaban frente al local con una batucada de protesta, otra de las tantas que amenizan diariamente a Río Gallegos, donde las clases siguen interrumpidas y los maestros se ven obligados a ir a Buenos Aires a negociar sus nuevos sueldos, sabiendo que luchan contra el Führer residente en la Casa Rosada. No hay tal federalismo en Santa Cruz, una provincia que --con 600 millones de dólares evadidos al extranjero-- mantiene el sueldo básico de los maestros en 161 pesos, inmóvil desde hace 17 años, y sólo ofrece 50 de incremento. La verdad es que allí reina el despotismo, que el presidente intenta extender a todo el territorio del país.