domingo, octubre 01, 2006
Pisando bosta
Publicado el 29 de September, 2006 en Actualidad
Y sin duda estas marchas crecerán por todo el Gran Buenos Aires. Más allá de los ‘punteros’, del dinero de Alicia Kirchner y de los corruptos amigos del Presidente. Una lástima que Bergoglio haya decidido perdérselo porque ahí hay gente valiosa, que reclama por la sangre de sus hijos, gente joven, adolescentes, que mueren cualquier día, a cualquier hora, sin explicación alguna.Villa Fiorito no tiene comparación alguna con Plaza de Mayo. Ni Puente de la Noria se asemeja a 9 de Julio y avenida Belgrano, donde suelen concentrarse los ‘piqueteros’ de la zona Sur que marchan a la Casa Rosada. Y Cuartel 9no. es el infierno. 16 jóvenes fueron asesinados en el último mes. Los docentes no quieren ir a enseñar a Cuartel 9no. porque tienen miedo. La Escuela Nº 75 se quedó con sus aulas vacías. La Escuela Nº96 fue asaltada en 60 oportunidades. Algunos alumnos concurren a clase armados y, a veces, drogados. Para organizar su marcha y concentración, Raúl Castells debió lograr la aprobación de los ‘capos’ del delito de la zona. De lo contrario, Castells no podría haber realizado la convocatoria.
Entonces, las 2.500 personas, o las 3.000 personas, que se reunieron junto a una estación ferroviaria espantosa, con baños inmundos, por cuyo mantenimiento sin embargo Sergio Taselli cobra un subsidio de la Nación que le paga Ricardo Jaime, fue como llenar una Plaza de Mayo.
A Taselli y a Jaime habría que condenarlos a pasar un día entero en esos baños de la estación Villa Fiorito. Ensuciar sus zapatos (el calzado es la obsesión de Jaime) en pisos que no se diferencian de las letrinas, como si fuese todo una superficie uniforme. Probablemente cambiaría alguna visión de la vida de Taselli, millonario a costa del gasto público, jamás una actividad competitiva. Y cambiaría el enfoque de Jaime, funcionario ruin, candidato a desfilar por cuanto tribunal exista en los no lejanos días del poskirchnerismo.
Tomás Vidal, de EDICIÓN i, ya había visitado la zona una semana atrás y advirtió 3 aspectos centrales de la convocatoria en su nota para la revista:
> En Ingeniero Budge y en Villa Fiorito la gente vive con un miedo permanente. La gente tiembla porque el delito está en todas partes. Si uno denuncia a algún delincuente, ya se las arreglará para quemarle la casa al denunciante o matarle un familiar. Si uno denuncia a la policía, que maneja el narcotráfico, siempre aparecerá algún delincuente para ejecutar la condena. La gente vive detrás de rejas. Todas las casas tienen rejas, expresión de la paranoia justificada.
> Los delincuentes imponen la normas de convivencia cotidiana. Y los más ‘pesados’ entre ellos, conviven con la policía.
> La gente no se encuentra organizada. Hay ‘clientelismo’ muy básico y Raúl Castells es un personaje ‘de nicho’.
A eso hay que agregarle algo más: la marcha iba a ocurrir el miércoles 27 pero de repente se pospuso para el jueves 28. Eso provocó, por ejemplo, que por compromisos previos el rabino Sergio Bergman no pudiera estar presente y sólo haya enviado una esquema de adhesión.
El lugar del religioso lo ocupó el pastor Sanabria, de la Congregación de Iglesias Evangélicas, quien habló de 2 inseguridades:
> La inseguridad del miedo, y
> La inseguridad de la vergüenza y la indignación, que es la social, la de la pobreza, la de la mala calidad de vida, la de tanto trabajar para no llegar a ninguna parte.
Lamentable otra vez el rol de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Estuvo ausente. La Diócesis de Lomas de Zamora es indigna. Pero en estas movilizaciones todas las diócesis de Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires han tenido un rol cobarde, mezquino, esquivo. El cardenal Jorge Bergoglio es responsable de esto porque él tiene un doble discurso: apoya a Joaquín Piña en Misiones, pero le niega el apoyo a todas estas movilizaciones en su área de influencia. Y la gente de la Fundación Axel Blumberg ya tuvo un encontronazo con el obispo Jorge Casaretto, de San Isidro, por estos ‘ninguneos’.
Casaretto estuvo presto para involucrarse en lo social con Eduardo Duhalde, probablemente porque recibió ayuda económica extraordinaria para Cáritas, la ONG que él administra. Pero si no hay dinero de por medio, Casaretto no se mueve. Y la relación entre Cáritas y Alicia Kirchner es el origen del ‘ninguneo’ del cardenal Bergoglio a Juan Carlos Blumberg. Probablemente Horacio Verbitsky no se encuentre tan equivocado en su visión de la Curia católica argentina, tan alejada de la realidad de las parroquias barriales donde existe la verdadera Iglesia Católica.
Puente de la Noria
La concentración comenzó en Lomas de Zamora, justo cruzando el Puente de la Noria, a metros de un Riachuelo inmundo que todavía espera a María Julia Alsogaray y desea que promesas presentes resulten más confiables.
La estación de ómnibus fue el lugar de la cita a las 17:30. Curiosa heterogeneidad en la que la latinoamericana Argentina se involucra con una decisión ‘chavista’. El asfalto es cruzado por calles de tierra. En una cuadra se cuentan los siguientes locales, uno pegado al otro: telefonía móvil (Personal y Movistar), zapatillas deportivas, telefonía móvil (CTI Móvil), panchería, zapatillas deportivas, salón de fiestas, Iglesia del Reino de Dios Jesucristo Universal, bailanta Mundo, panchería, lotería provincial, supermercado Día, zapatillas deportivas. En una cuadra puede resumirse los intereses cotidianos del barrio.
La gente de Castells se dio cita muy puntual. Luego la marcha arrancó y cuando salió de la autopista en que se convirtió el ex Camino Negro, siguió por barrios miserables. Lugares que nunca visitaría un Orlando Barone, predicador oficialista que jamás podría llevar por ahí sus zuecos de madera que provocaban, en la redacción de ‘Ambito Financiero’ algunas sornas, y la ironia de Hugo Guerrero Marthineitz (más allá de la vieja ‘pica’ entre ellos que no vienen al caso). Muchas cuadras marchando Raúl Castells, Juan Carlos Blumberg, Patricia Bullrich, Nito Artaza (bienvenidos ambos a las movilizaciones sociales), y otros. Bastante periodismo para estas marchas (en Villa Fiorito se quejaron por cuando protestaron por los asesinatos más recientes no hubo ningún medio de comunicación que llegara hasta la zona). Curioso pero real: el canal 26 y América estuvieron bien visibles, Crónica TV y TN no.
La marcha hasta la plaza en el Cuartel 9no. Luego los discursos, no muy largos ya que fueron muchos: el papá de Gastón, el papá de Leyla Nazar -quien llegó desde Santiago del Estero y estuvo muy correcto aún en su español difícil de entender-, el papá de Diego Lucena, la mamá de Diego Peralta, el pastor, el docente, una representante de la villa La Cava en La Salada, Nito, Blumberg y Castells.
Hubo un agradecimiento de Castells a Blumberg “por venir a caminar entre la bosta de los caballos” (tal cual, la bosta era de los carros tirados por caballo que abrían la marcha pero que son tan cotidianos en la zona como las bicicletas o los automóviles viejos, destruidos), y Blumberg lo abrazó.
Mauricio Macri nunca llegaría hasta ahí aún cuando la gente querría tenerlo, por Boca Juniors. Roberto Lavagna tampoco. Ni Jorge Sobisch. Algo está ocurriendo en la Argentina, donde de un lado se encuentra Néstor Kirchner con su poder inmenso, y sus errores cada vez más sorprendentes; y del otro aparece esta fuerza social naciente, heterogénea pero activa, que sale a la calle, y sobre la que Blumberg tiene un liderazgo evidente.
Lo peor que podría hacer Blumberg es asumirse como dirigente político. Él debe seguir siendo un líder social, aún cuando desembarque finalmente en la política, algo que Urgente24 le reclama desde hace tiempo. Porque hacen falta nuevos políticos, que sean líderes sociales. Políticos que puedan movilizar sin pagar por ello. Que puedan caminar entre la gente sin custodia. Y que comprendan y se interesen por los problemas cotidianos, que en esos barrios pasan por la educación, la urbanización de las villas, la oferta de trabajo, fiscalías y juzgados que funcionan, y una policía diferente, no asociada al ‘paco’.
La próxima cita es el 26 de octubre, en La Matanza, según anunció Castells. Y sin duda estas marchas crecerán por todo el Gran Buenos Aires. Más allá de los ‘punteros’, del dinero de Alicia Kirchner y de los corruptos amigos del Presidente. Una lástima que Bergoglio haya decidido perdérselo porque ahí hay gente valiosa, que reclama por la sangre de sus hijos, gente joven, adolescentes, que mueren cualquier día, a cualquier hora, sin explicación alguna.
Castells, con mucha razón, gritó: “Señores de la droga no maten más a nuestros chicos. Basta. Basta de obligarnos a vivir encerrados. Y los políticos, que nos den respuestas. Basta de ignorarnos. Basta de joder con la gente. Con la gente no se jode”. Amén.
Fuente: Urgente 24
Publicado el 29 de September, 2006 en Actualidad
Y sin duda estas marchas crecerán por todo el Gran Buenos Aires. Más allá de los ‘punteros’, del dinero de Alicia Kirchner y de los corruptos amigos del Presidente. Una lástima que Bergoglio haya decidido perdérselo porque ahí hay gente valiosa, que reclama por la sangre de sus hijos, gente joven, adolescentes, que mueren cualquier día, a cualquier hora, sin explicación alguna.Villa Fiorito no tiene comparación alguna con Plaza de Mayo. Ni Puente de la Noria se asemeja a 9 de Julio y avenida Belgrano, donde suelen concentrarse los ‘piqueteros’ de la zona Sur que marchan a la Casa Rosada. Y Cuartel 9no. es el infierno. 16 jóvenes fueron asesinados en el último mes. Los docentes no quieren ir a enseñar a Cuartel 9no. porque tienen miedo. La Escuela Nº 75 se quedó con sus aulas vacías. La Escuela Nº96 fue asaltada en 60 oportunidades. Algunos alumnos concurren a clase armados y, a veces, drogados. Para organizar su marcha y concentración, Raúl Castells debió lograr la aprobación de los ‘capos’ del delito de la zona. De lo contrario, Castells no podría haber realizado la convocatoria.
Entonces, las 2.500 personas, o las 3.000 personas, que se reunieron junto a una estación ferroviaria espantosa, con baños inmundos, por cuyo mantenimiento sin embargo Sergio Taselli cobra un subsidio de la Nación que le paga Ricardo Jaime, fue como llenar una Plaza de Mayo.
A Taselli y a Jaime habría que condenarlos a pasar un día entero en esos baños de la estación Villa Fiorito. Ensuciar sus zapatos (el calzado es la obsesión de Jaime) en pisos que no se diferencian de las letrinas, como si fuese todo una superficie uniforme. Probablemente cambiaría alguna visión de la vida de Taselli, millonario a costa del gasto público, jamás una actividad competitiva. Y cambiaría el enfoque de Jaime, funcionario ruin, candidato a desfilar por cuanto tribunal exista en los no lejanos días del poskirchnerismo.
Tomás Vidal, de EDICIÓN i, ya había visitado la zona una semana atrás y advirtió 3 aspectos centrales de la convocatoria en su nota para la revista:
> En Ingeniero Budge y en Villa Fiorito la gente vive con un miedo permanente. La gente tiembla porque el delito está en todas partes. Si uno denuncia a algún delincuente, ya se las arreglará para quemarle la casa al denunciante o matarle un familiar. Si uno denuncia a la policía, que maneja el narcotráfico, siempre aparecerá algún delincuente para ejecutar la condena. La gente vive detrás de rejas. Todas las casas tienen rejas, expresión de la paranoia justificada.
> Los delincuentes imponen la normas de convivencia cotidiana. Y los más ‘pesados’ entre ellos, conviven con la policía.
> La gente no se encuentra organizada. Hay ‘clientelismo’ muy básico y Raúl Castells es un personaje ‘de nicho’.
A eso hay que agregarle algo más: la marcha iba a ocurrir el miércoles 27 pero de repente se pospuso para el jueves 28. Eso provocó, por ejemplo, que por compromisos previos el rabino Sergio Bergman no pudiera estar presente y sólo haya enviado una esquema de adhesión.
El lugar del religioso lo ocupó el pastor Sanabria, de la Congregación de Iglesias Evangélicas, quien habló de 2 inseguridades:
> La inseguridad del miedo, y
> La inseguridad de la vergüenza y la indignación, que es la social, la de la pobreza, la de la mala calidad de vida, la de tanto trabajar para no llegar a ninguna parte.
Lamentable otra vez el rol de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Estuvo ausente. La Diócesis de Lomas de Zamora es indigna. Pero en estas movilizaciones todas las diócesis de Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires han tenido un rol cobarde, mezquino, esquivo. El cardenal Jorge Bergoglio es responsable de esto porque él tiene un doble discurso: apoya a Joaquín Piña en Misiones, pero le niega el apoyo a todas estas movilizaciones en su área de influencia. Y la gente de la Fundación Axel Blumberg ya tuvo un encontronazo con el obispo Jorge Casaretto, de San Isidro, por estos ‘ninguneos’.
Casaretto estuvo presto para involucrarse en lo social con Eduardo Duhalde, probablemente porque recibió ayuda económica extraordinaria para Cáritas, la ONG que él administra. Pero si no hay dinero de por medio, Casaretto no se mueve. Y la relación entre Cáritas y Alicia Kirchner es el origen del ‘ninguneo’ del cardenal Bergoglio a Juan Carlos Blumberg. Probablemente Horacio Verbitsky no se encuentre tan equivocado en su visión de la Curia católica argentina, tan alejada de la realidad de las parroquias barriales donde existe la verdadera Iglesia Católica.
Puente de la Noria
La concentración comenzó en Lomas de Zamora, justo cruzando el Puente de la Noria, a metros de un Riachuelo inmundo que todavía espera a María Julia Alsogaray y desea que promesas presentes resulten más confiables.
La estación de ómnibus fue el lugar de la cita a las 17:30. Curiosa heterogeneidad en la que la latinoamericana Argentina se involucra con una decisión ‘chavista’. El asfalto es cruzado por calles de tierra. En una cuadra se cuentan los siguientes locales, uno pegado al otro: telefonía móvil (Personal y Movistar), zapatillas deportivas, telefonía móvil (CTI Móvil), panchería, zapatillas deportivas, salón de fiestas, Iglesia del Reino de Dios Jesucristo Universal, bailanta Mundo, panchería, lotería provincial, supermercado Día, zapatillas deportivas. En una cuadra puede resumirse los intereses cotidianos del barrio.
La gente de Castells se dio cita muy puntual. Luego la marcha arrancó y cuando salió de la autopista en que se convirtió el ex Camino Negro, siguió por barrios miserables. Lugares que nunca visitaría un Orlando Barone, predicador oficialista que jamás podría llevar por ahí sus zuecos de madera que provocaban, en la redacción de ‘Ambito Financiero’ algunas sornas, y la ironia de Hugo Guerrero Marthineitz (más allá de la vieja ‘pica’ entre ellos que no vienen al caso). Muchas cuadras marchando Raúl Castells, Juan Carlos Blumberg, Patricia Bullrich, Nito Artaza (bienvenidos ambos a las movilizaciones sociales), y otros. Bastante periodismo para estas marchas (en Villa Fiorito se quejaron por cuando protestaron por los asesinatos más recientes no hubo ningún medio de comunicación que llegara hasta la zona). Curioso pero real: el canal 26 y América estuvieron bien visibles, Crónica TV y TN no.
La marcha hasta la plaza en el Cuartel 9no. Luego los discursos, no muy largos ya que fueron muchos: el papá de Gastón, el papá de Leyla Nazar -quien llegó desde Santiago del Estero y estuvo muy correcto aún en su español difícil de entender-, el papá de Diego Lucena, la mamá de Diego Peralta, el pastor, el docente, una representante de la villa La Cava en La Salada, Nito, Blumberg y Castells.
Hubo un agradecimiento de Castells a Blumberg “por venir a caminar entre la bosta de los caballos” (tal cual, la bosta era de los carros tirados por caballo que abrían la marcha pero que son tan cotidianos en la zona como las bicicletas o los automóviles viejos, destruidos), y Blumberg lo abrazó.
Mauricio Macri nunca llegaría hasta ahí aún cuando la gente querría tenerlo, por Boca Juniors. Roberto Lavagna tampoco. Ni Jorge Sobisch. Algo está ocurriendo en la Argentina, donde de un lado se encuentra Néstor Kirchner con su poder inmenso, y sus errores cada vez más sorprendentes; y del otro aparece esta fuerza social naciente, heterogénea pero activa, que sale a la calle, y sobre la que Blumberg tiene un liderazgo evidente.
Lo peor que podría hacer Blumberg es asumirse como dirigente político. Él debe seguir siendo un líder social, aún cuando desembarque finalmente en la política, algo que Urgente24 le reclama desde hace tiempo. Porque hacen falta nuevos políticos, que sean líderes sociales. Políticos que puedan movilizar sin pagar por ello. Que puedan caminar entre la gente sin custodia. Y que comprendan y se interesen por los problemas cotidianos, que en esos barrios pasan por la educación, la urbanización de las villas, la oferta de trabajo, fiscalías y juzgados que funcionan, y una policía diferente, no asociada al ‘paco’.
La próxima cita es el 26 de octubre, en La Matanza, según anunció Castells. Y sin duda estas marchas crecerán por todo el Gran Buenos Aires. Más allá de los ‘punteros’, del dinero de Alicia Kirchner y de los corruptos amigos del Presidente. Una lástima que Bergoglio haya decidido perdérselo porque ahí hay gente valiosa, que reclama por la sangre de sus hijos, gente joven, adolescentes, que mueren cualquier día, a cualquier hora, sin explicación alguna.
Castells, con mucha razón, gritó: “Señores de la droga no maten más a nuestros chicos. Basta. Basta de obligarnos a vivir encerrados. Y los políticos, que nos den respuestas. Basta de ignorarnos. Basta de joder con la gente. Con la gente no se jode”. Amén.
Fuente: Urgente 24