lunes, octubre 16, 2006
Perón
Hoy, por orden de la jueza Mirta Ilundain, exhumarán por quinta vez el cadáver de Juan Domingo Perón, para extraerle muestras con qué identificar su ADN y así ver si se emparenta con el de Martha Holgado, quien proclama ser su hija, aunque el resto de la familia Holgado afirma que es una paranoica.
Pero, si lo es, su locura coincide con un mal argentino generalizado, que es la manipulación de cadáveres.
La pregunta es: ¿se puede en la Argentina, al fin, descansar en paz. Si no se cumplía el recaudo dispuesto por Ilundain, habría sido imposible trasladar el cadáver de Perón, el martes próximo, a la que (acaso) sea su última morada, en San Vicente. Toqueteo, éste, de la momia ideado hace tres años por Eduardo Duhalde y que --primitivamente--, incluía una procesión popular desde la Chacarita, con una semana de adoración de cuerpo presente en la CGT. Kirchner no tuvo más remedio que avenirse a presidir este cortejo y encabezará la ceremonia en San Vicente, tras despojarla de todo el recorrido multitudinario que los duhaldistas habían programado inicialmente.
Hoy, por orden de la jueza Mirta Ilundain, exhumarán por quinta vez el cadáver de Juan Domingo Perón, para extraerle muestras con qué identificar su ADN y así ver si se emparenta con el de Martha Holgado, quien proclama ser su hija, aunque el resto de la familia Holgado afirma que es una paranoica.
Pero, si lo es, su locura coincide con un mal argentino generalizado, que es la manipulación de cadáveres.
La pregunta es: ¿se puede en la Argentina, al fin, descansar en paz. Si no se cumplía el recaudo dispuesto por Ilundain, habría sido imposible trasladar el cadáver de Perón, el martes próximo, a la que (acaso) sea su última morada, en San Vicente. Toqueteo, éste, de la momia ideado hace tres años por Eduardo Duhalde y que --primitivamente--, incluía una procesión popular desde la Chacarita, con una semana de adoración de cuerpo presente en la CGT. Kirchner no tuvo más remedio que avenirse a presidir este cortejo y encabezará la ceremonia en San Vicente, tras despojarla de todo el recorrido multitudinario que los duhaldistas habían programado inicialmente.