jueves, agosto 17, 2006
Una sociedad que pierde sus buenos modales y su modo de comportarse es una sociedad que entra en la decadencia y no puede mantener altos niveles de desarrollo.
Sin un Parlamento que controle al Ejecutivo y con una justicia controlada por éste, la democracia republicana argentina quedó en el pasado y es apenas un recuerdo. Pero la inconsistencia del modelo económico permite mantener la esperanza de que la realidad pueda cambiar.
La historia indica que aquellos gobernantes que concentraron la suma del poder terminaron cayendo en forma estrepitosa justamente porque trataron de disfrazar la debilidad estructural en la que se apoyaban con los ropajes de la prepotencia y el autoritarismo.
Sin un Parlamento que controle al Ejecutivo y con una justicia controlada por éste, la democracia republicana argentina quedó en el pasado y es apenas un recuerdo. Pero la inconsistencia del modelo económico permite mantener la esperanza de que la realidad pueda cambiar.
La historia indica que aquellos gobernantes que concentraron la suma del poder terminaron cayendo en forma estrepitosa justamente porque trataron de disfrazar la debilidad estructural en la que se apoyaban con los ropajes de la prepotencia y el autoritarismo.